por Dra. Tatiana Terán

Una de las lesiones mas comunes que se pueden ver en cirugía de mano son las llamadas fracturas de boxeador, sobre todo en pacientes jóvenes, con prevalencia en hombres y generalmente luego de un fin de semana de fiesta, alta ingesta de alcohol o diversas situaciones estresantes, aunque no necesariamente, y constituyen el 20% de todas las fracturas en la mano en general.
La irónicamente nombrada fractura de boxeador, se refiere a la fractura del cuello del V metacarpiano y que afecta además la alineación anatómica de la articulación metacarpofalángica (MCP) del V dedo, es decir justo a nivel del nudillo del dedo meñique y suelen ocurrir por :
- Pegar con el puño mal cerrado, sea contra un pared, mesa u objeto rígido.
- Golpear a una persona a puñetazos limpio en pleitos de calle
- Accidentes, al caer de la bicicleta con el puño cerrado por ejemplo u ocasionalmente por un trauma contuso directo.

Difícilmente un boxeador profesional o en formación tendría este tipo de lesión, pues el mecanismo de fractura se da por golpear erróneamente y con el puño mal cerrado, recayendo toda la carga sobre el nudillo y cuello del V metacarpiano, en vez de ser sobre II y III metacarpianos.
El detalle es que, como generalmente están asociados a la ingesta de alcohol u otro tipo de evento distractor, el paciente pasa por alto la lesión, pues a ´pesar de ella puede continuar movilizando el dedo, el dolor puede sentirse menor de lo esperado para una fractura y ni la inflamación, ni la deformidad suelen ser tan evidentes de entrada, por lo que suelen acudir días después a consulta o simplemente no consultar.
Sin embargo este tipo de fracturas al afectar la MCP del dedo meñique, si no son corregidas a tiempo o tratadas correctamente ocasionan limitaciones en los mecanismos de prensión y fuerza de la mano, que están dados principalmente por el IV y V dedos, así mismo causan deformidades rotacionales y alteración en si de toda la biomecánica funcional de la mano, lo que conlleva a secuelas limitantes que posteriormente son muy difíciles de corregir
El tratamiento de la fractura de boxeador varia en referencia a la severidad de la misma, el grado de deformidad, angulación y rotación que pueda tener y van desde tratamientos conservadores simples hasta procedimientos quirúrgicos.


Deformidad rotacional y alteracion funcional de la mano 
Inflamación y ausencia del nudillo, acortamiento V dedo 
Deformidad rotacional
En ambos tipos de tratamiento, el objetivo será:
- Una consolidación de la fractura lo más anatómicamente posible
- Conservar la longitud del hueso afectado, V metacarpiano
- Evitar deformidades rotacionales que causen limitaciones posteriores
- Procurar una movilización temprana y reintegro a la vida cotidiana
- Evitar la rigidez tanto de la articulación afectada , como de las próximas a esta
Ambos tipos y técnicas de tratamiento dependen de criterios generales ya establecidos y la experiencia de cada cirujano de mano
Personalmente, para los tratamientos conservadores prefiero una inmovilización corta, sea con un yeso o vendaje funcional sobre la zona de fractura, acompañado de una sindactilia del IV y V dedo lo que permite evitar la rotación y acortamiento brindando además una una movilización controlada de los mismos, evitando la rigidez y haciendo más rápida la recuperación posteriormente.
En referencia al tratamiento quirúrgico, bajo los mismos objetivos, este se realiza cuando los ángulos de deformidad de la fractura son incompatibles con la función de la mano y no permiten una reducción con tratamiento conservador, ameritando una fijacion para poder mantener la estabilidad posterior a la reducción de la fractura. Igualmente la técnica dependerá de la experiencia de cada cirujano y las opciones y posibilidades a su alcance.
En base a mi experiencia puedo afirmar que a menor invasión o manipulación de tejidos blandos adyacentes, así como de la zona articular, mejores serán los resultados, por lo cual prefiero utilizar técnicas mínimamente invasivas con reducción cerrada y fijación intramedular que igualmente permiten una movilización casi a lo inmediato y una rápida recuperación conforme transcurre el proceso de consolidación de la fractura que es en promedio de 4 a 8 semanas en su totalidad.
En ambos tipos de tratamiento la fractura de boxeador bajo un manejo adecuado, en tiempo y forma, con la cooperación del paciente y el cumplimiento de las indicaciones pertinentes la necesidad de una fisioterapia posterior suele disminuir aunque esto depende de cada caso, así como igualmente las complicaciones derivadas de los mismos, como pueden ser deformidad, rigidez articular, perdida de los rangos de movilidad y rotación entre otros.
El consejo es que siempre ante la mínima molestia o inflamación posterior a un trauma en su mano acuda al médico o cirujano de mano más cercano, podría tener una fractura y no saberlo, pero sobre todo evite los puñetazos y no se desquite con la pared, puede salirle más complicado y caro de lo que parece.



